Frank, ver el mundo le ha permitido crecer como individuo. Estar expuesto a las diferentes culturas y los diferentes países le ha abierto la mente y lo ha ayudado a madurar.
“El era el nene de mamá y de repente se fue a otro país. Cuando regresa, ya es un hombre casado, con un hogar, compartiendo responsabilidades con su esposa, mucho más maduro. Se hizo hombre.”
—Edna, Mamá
Formar parte del Army no es fácil, pero para el sargento Frank Morales, es un trabajo lleno de satisfacciones, especialmente durante su servicio en Iraq.
“Una de las cosas que en verdad me dio orgullo fue cuando vine de Irak, como la gente te trataba en el aeropuerto, te daban comida, se sentaban y oraban con uno. Ese respaldo es una de las cosas que me llenan de satisfacción y me hacen seguir adelante.”
—Sargento Morales
Aun estando en otro continente, Frank nunca estuvo separado de su familia. Llamadas, cartas y hasta visitas fueron parte de la experiencia de su transferencia a Alemania.
“Cuando él se fue a Alemania, yo me deprimí porque él se llevó a su esposa y a su hija con él. Luego, me llamó y me dijo ‘Mami, haz todas las gestiones que te voy a pagar todo para que vengas a Alemania. Yo quiero que tu conozcas lo que yo conozco, quiero darte lo que tú me has dado’.”